El marco ideal para celebrar la Gran Final del Gran Final del Lanzarote Golf Tour AESGOLF – Trofeo Grand Teguise Playa by Teguise Turismo de golf en dos recorridos únicos
Chiky Trillo
Situada al noreste del archipiélago canario, Lanzarote es una isla que cautiva por sus contrastes. Tierra de fuego y mar, de viñedos imposibles y paisajes lunares, esta isla declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO es mucho más que un destino de sol y playa. Aquí, la historia volcánica, la gastronomía atlántica y el turismo sostenible conviven en perfecta armonía. Todo armonizado bajo la influencia del artista César Manrique, que le dio otra dimensión a esta isla Canaria.
En los últimos años quiere posicionarse como destino de golf con sus dos recorridos estrella: Lanzarote Golf, un link en Playa de Carmen, y Golf Costa Teguise, rodeado de volcanes. Con gran éxito de participación se disputó la IV Copa de Medios de Golf by Grand Teguise Playa, a la que acudieron una docena de periodistas especializados en golf en la que se impuso el redactor del diario Marca Alberto Ortega. El prestigioso periodista Iñaki Cano fue el embajador del torneo y maestro de ceremonias en la Cena de Gala.

Rita Hernández, concejala de Turismo de Costa Tequise, destaca la variedad de esta isla que combina los deportes aventura con una variada gastronomía. “Desde las aguas turquesas y arenas doradas de Papagayo, en el sur, hasta las playas salvajes del norte como Famara, Lanzarote ofrece un litoral variado para todos los gustos. Los aficionados al surf encuentran en Famara un paraíso de olas, mientras que las calas escondidas del sur invitan al relax y al snorkel en aguas cristalinas. Y por supuesto, el golf”.
Adolfo de la Rúa, director del Hotel Grand Teguise Playa, fue uno de los promotores de esta Copa de Medios hace ya cuatro años- “Sin duda Lanzarote está cada vez más en la agenda de los golfistas que disfrutan de un golf diferente entre palmeras, volcanes y calle rodeadas de lava volcánica”.
Historia bajo lava y viento
Lanzarote es una de las islas más antiguas del archipiélago canario. Su origen volcánico es evidente en cada rincón, pero fue entre 1730 y 1736 cuando una serie de erupciones volcánicas sepultaron varios pueblos y transformaron radicalmente su fisonomía. Hoy, esa cicatriz geológica ha dado paso a una de las mayores atracciones de la isla: el Parque Nacional de Timanfaya, hogar de cerca de 300 volcanes.
Timanfaya: un viaje al centro de la Tierra
El parque ofrece una experiencia sobrecogedora. Desde los Géiseres artificiales que surgen al verter agua sobre el calor volcánico, hasta los senderos que permiten adentrarse en un paisaje que parece sacado de Marte. Los amantes de la naturaleza pueden explorar esta zona protegida en rutas guiadas, a lomos de camello o desde el bus oficial que recorre la famosa «Ruta de los Volcanes».
Viñas en la ceniza: el milagro de La Geria
Uno de los fenómenos más singulares de Lanzarote es el cultivo de la vid en La Geria, una extensa zona vinícola que desafía cualquier lógica agrícola. Aquí, los viticultores plantan las cepas en hoyos excavados en la ceniza volcánica, protegidos por pequeños muros de piedra semicirculares. Este sistema tradicional permite a las plantas captar la humedad del rocío y protegerse del viento.
La bodega Stratus, una de las más emblemáticas de la isla, encarna la fusión perfecta entre tradición y sostenibilidad. Situada en el corazón de La Geria, ofrece visitas guiadas, catas de sus premiados malvasías volcánicos y una arquitectura integrada en el entorno que es en sí misma una obra de arte.
Playas para todos los gustos
Desde las aguas turquesas y arenas doradas de Papagayo, en el sur, hasta las playas salvajes del norte como Famara, Lanzarote ofrece un litoral variado para todos los gustos. Los aficionados al surf encuentran en Famara un paraíso de olas, mientras que las calas escondidas del sur invitan al relax y al snorkel en aguas cristalinas.
Deportes y ocio activo
Además del surf, Lanzarote es un destino de referencia para el turismo activo. Senderismo, ciclismo, windsurf, submarinismo y, por supuesto, golf. El Lanzarote Golf, en Puerto del Carmen, ofrece un campo de 18 hoyos con vistas al mar y un diseño respetuoso con el medio ambiente, ideal tanto para principiantes como para jugadores experimentados.
La isla es también sede de pruebas deportivas internacionales como el Ironman Lanzarote, una de las competiciones más duras del mundo en su categoría.
Gastronomía con sabor atlántico
La cocina lanzaroteña es sencilla pero sabrosa. El pescado fresco, los mojos (salsas típicas), las papas arrugadas, el queso de cabra y el gofio son parte fundamental de su identidad culinaria. A esto se suman sus vinos volcánicos, cada vez más reconocidos en el panorama internacional, perfectos para maridar con una gastronomía de proximidad y carácter.
Arte y naturaleza: legado de César Manrique

Ningún viaje a Lanzarote está completo sin descubrir el legado de César Manrique, artista y arquitecto que dedicó su vida a proteger la identidad paisajística de la isla. Obras como los Jameos del Agua, el Mirador del Río o la Cueva de los Verdes son ejemplos únicos de cómo integrar el arte con la naturaleza.
Una isla para volver
Lanzarote no se recorre, se experimenta. Desde los cráteres de Timanfaya hasta una copa de malvasía en La Geria, pasando por sus playas, pueblos blancos y cielos limpios, la isla se convierte en una experiencia sensorial única. Un destino que respira autenticidad, ideal para viajeros que buscan belleza, cultura, deporte y sabor, todo en un solo lugar.